cada vez que voy cruzando la calle , uelo oler ese azufre exinto de tanto limpiar el infierno.
asi, termino mirandolo a los ojo y sintieno un miedo que se vuelve inconcluso en esta habitacion de papel mache.
entono mi voz para clamar un poco mas las reliquias que me han sido ultrajadas, unas reliquias llamadas sonrisas, que solo se compran con ilusiones,
unas reliquias que se les conoce como esperanzas en alguien , que solo se ganas a base de caricias en las manos y susuros en las orejitas en una noche de frio bajo una frazada de calor.
una reliquia que conoci con el nombre de confianza, que se les encuentra en los apartado rincones de los pueblos cercanos a la piel de la otra persona .

